Kombucha casera en una botella con el SCOBY visible

Alimentos fermentados

Kombucha: evidencia clínica, composición y paso a paso

Una bebida de té fermentado y azucarado, elaborada con un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY), con evidencia clínica creciente para la microbiota, la composición bioactiva y la preparación segura en casa.

Publicado en Abril 2026

La kombucha es una bebida fermentada tradicional elaborada a partir de té azucarado y un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY).

Puntos clave:

  • Ha despertado un creciente interés científico como alimento funcional, especialmente en el contexto de la salud intestinal y la disfunción metabólica.
  • Su relevancia crece junto con el aumento de condiciones como la obesidad y la resistencia metabólica.
  • La microbiota intestinal desempeña un papel central en la regulación inmunometabólica, conectando la dieta, la inflamación, el metabolismo y la barrera intestinal.
  • Los estudios clínicos indican que la kombucha influye en la composición de la microbiota intestinal.
  • La fermentación genera compuestos bioactivos, como ácidos orgánicos, polifenoles transformados y metabolitos microbianos con un impacto fisiológico documentado.

Paso a paso: kombucha casera segura

Primera fermentación

Agua, té, azúcar, SCOBY, frasco de vidrio, paño y banda elástica para preparar kombucha
Ingredientes y utensilios esenciales para iniciar la kombucha.
Comparación entre una botella de vidrio apta para fermentación y una botella PET
Recipientes adecuados para la presión producida durante la segunda fermentación.
Paso 1 de la primera fermentación: preparar el té azucarado
Paso 1 - Preparar el té
  • Prepara 1 L de té
  • Disuelve de 4 a 5 cdas. de azúcar
  • Déjalo enfriar
Paso 2 de la primera fermentación: añadir el té al frasco con el SCOBY
Paso 2 - Frasco y SCOBY
  • Transfiere el té frío a un frasco de vidrio limpio
  • Añade el SCOBY o el líquido iniciador
Paso final de la primera fermentación: frasco cubierto con un paño limpio
Paso final - Fermentación
  • Cubre con un paño limpio
  • Fermenta en un lugar oscuro y ventilado de 7 a 10 días

Ingredientes

  • 1 L de agua filtrada
  • 4 bolsitas de té negro, verde o blanco
  • 4 cucharadas colmadas de azúcar (~70 g)
  • 1 SCOBY o 100 mL de kombucha sin pasteurizar
  • Un frasco de vidrio, un paño limpio y una goma

Cómo hacerla

  1. Prepara el té, disuelve el azúcar y déjalo enfriar a temperatura ambiente.

  2. Transfiérelo a un frasco de vidrio limpio, añade el SCOBY o el líquido iniciador y cubre con un paño sujeto con una goma.

  3. Fermenta en un lugar oscuro y ventilado de 7 a 10 días, entre 22 °C y 26 °C. Empieza a probar a partir del día 7 y detente cuando el sabor esté ligeramente ácido y equilibrado.

Segunda fermentación (carbonatación y sabor)

Kombucha y frutas colocadas en botellas para la segunda fermentación
Añade fruta o zumo
  • 70% kombucha de la 1.ª fermentación
  • Hasta 30% de zumo/fruta natural
  • Deja espacio para el gas
Botellas de kombucha cerradas durante la carbonatación natural
Sella y fermenta
  • Sella bien y fermenta a temperatura ambiente
  • ~2 a 5 días, según la presión
  • Fruta entera: retírala tras 24 h
Kombucha terminada guardada en la nevera
Refrigera
  • Refrigera y consume en 30 días
  • Abre despacio por la presión

Ingredientes

  • Una botella de PET limpia, apta para alimentos, o una botella de vidrio homologada para bebidas carbonatadas
  • Zumo natural, fruta fresca o hierbas (jengibre, menta, hibisco)
  • Kombucha de la primera fermentación

Cómo hacerla

  1. Pon hasta un 30% de zumo natural, fruta fresca o hierbas en la botella y complétala con alrededor de un 70% de kombucha colada de la primera fermentación. Esta proporción da sabor y sustrato para la carbonatación sin exceso de azúcar.

  2. Deja espacio libre en el cuello para que se acumule el gas. En una botella de PET, este espacio también ayuda a controlar la presión de forma segura.

  3. Sella bien y deja fermentar de 2 a 5 días a temperatura ambiente, ajustando según el clima, el contenido de azúcar de la fruta y la presión de la botella. Si usas fruta entera, retírala tras 24 h y deja que la fermentación continúe solo con el líquido.

  4. Ábrela con cuidado sobre el fregadero para liberar la presión.

  5. Refrigera una vez que esté carbonatada. La nevera ralentiza la fermentación, estabiliza el sabor y ayuda a controlar la presión.

  6. Mantenla refrigerada en todo momento y consúmela preferiblemente en 30 días mientras la botella siga sellada. Una vez abierta, tómala en pocos días y descártala si notas moho, un olor desagradable o un sabor muy alterado.

Consejo de seguridad:

  • El PET es la opción más segura para controlar la presión.
  • Vidrio: solo una botella homologada para bebidas fermentadas.

Quién puede tomarla y quién debe tener cautela o evitarla

Quién puede tomarla
  • Adultos sanos: de 100 a 200 mL/día como parte de una dieta basada en comida de verdad.
  • Empieza con porciones pequeñas (50 mL) y aumenta según lo permita la tolerancia digestiva.
  • Un buen sustituto de las gaseosas, los zumos envasados y otras bebidas azucaradas.
Precauciones y contraindicaciones
  • Embarazadas y en período de lactancia: debido a las pequeñas cantidades de etanol residual de la fermentación y a la variabilidad microbiológica de la producción casera.
  • Personas inmunosuprimidas, pacientes oncológicos en tratamiento, receptores de trasplante: las bebidas vivas y sin pasteurizar conllevan un mayor riesgo microbiológico.
  • Enfermedad hepática avanzada o enfermedad renal: la carga de ácidos orgánicos y el etanol residual exigen cautela.
  • Niños pequeños: riesgo similar al del embarazo.
  • Sensibilidad a la histamina, reflujo, gastritis activa o migrañas: la acidez y las aminas biógenas pueden desencadenar síntomas.

Evidencia clínica y modulación de la microbiota

Costa et al. (2025) evaluaron el consumo diario de kombucha de té negro durante ocho semanas en adultos con y sin obesidad:

  • Aumento de las bacterias comensales (Bacteroidota, Akkermanciaceae)
  • Aumento de Subdoligranulum, productora de butirato
  • Reducción de los géneros asociados a la obesidad (Ruminococcus, Dorea)
  • Mayor diversidad fúngica intestinal
  • Un efecto más pronunciado en el grupo con obesidad

Fraiz et al. (2024) compararon una dieta hipocalórica sola con una dieta con 200 mL/día de kombucha de té verde durante diez semanas en adultos con sobrepeso:

  • Aumento atenuado de la IL-6 (un marcador de inflamación sistémica de bajo grado)
  • Reducción del producto de acumulación de lípidos (LAP), un marcador de adiposidad visceral
  • Mayor diversidad de la microbiota salival

Isakov et al. (2023) evaluaron 220 mL/día de kombucha pasteurizada enriquecida con inulina y vitaminas del complejo B durante diez días en mujeres con síndrome del intestino irritable con predominio de estreñimiento (SII-E):

  • Aumento de la frecuencia de las deposiciones (de 0,60 a 0,85 veces/día)
  • Mejora de la consistencia de las heces en la escala de Bristol
  • Menor sensación de evacuación incompleta
  • Buena palatabilidad como vehículo para la nutrición funcional en el SII-E

En resumen, la kombucha modula la microbiota intestinal, reduce los marcadores inflamatorios y actúa como un coadyuvante palatable en condiciones digestivas como el SII-E.

Compuestos bioactivos y mecanismos potenciales

Durante la fermentación, la kombucha sufre transformaciones metabólicas que construyen una matriz compleja de compuestos bioactivos. Costa et al. (2025) identificaron 145 compuestos fenólicos en la kombucha de té negro, con un 81% de flavonoides y un 19% de ácidos fenólicos, incluidos quercetina 3-O-rutinósido, catequina 5-O-galato, EGCG y ácido 5-O-galoilquínico.

  • Polifenoles derivados del té, especialmente flavonoides: catequinas, teaflavinas y tearubiginas del té base. La fermentación libera los polifenoles ligados mediante acción enzimática (beta-glucosidasas de las levaduras y las bacterias), aumentando la biodisponibilidad y la actividad antioxidante.
  • Ácidos orgánicos (acético, glucónico y glucurónico): producidos por el SCOBY durante la fermentación. Bajan el pH (estabilidad microbiológica) y modulan la motilidad intestinal y la barrera epitelial. El ácido glucurónico participa en las vías de detoxificación hepática mediante la conjugación.
  • Vitaminas del complejo B y vitamina C: el SCOBY produce B1, B2, B6, B12, niacina y vitamina C durante la fermentación, sumándose al valor nutricional del té base.
  • Metabolitos microbianos: péptidos bioactivos, exopolisacáridos y pequeñas cantidades de ácidos grasos de cadena corta generados por la actividad microbiana. Apoyan la barrera intestinal y modulan la respuesta inmune.

Los polifenoles como sustrato prebiótico

Una contribución notable de la kombucha es su aporte de polifenoles que funcionan como sustrato para la microbiota colónica. Hutkins et al. (2025), en una recomendación de expertos publicada en Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, incluyeron los polifenoles entre los compuestos con potencial prebiótico: sustancias utilizadas selectivamente por los microorganismos del huésped que confieren un beneficio para la salud.

El mecanismo: los flavonoides glicosilados y las moléculas poliméricas de polifenoles atraviesan el tracto digestivo sin absorberse y llegan al intestino grueso, donde enzimas microbianas (glucuronidasas, sulfatasas) los hidrolizan y liberan metabolitos bioactivos. Este proceso alimenta selectivamente a ciertas bacterias intestinales, contribuyendo a los efectos observados en los ensayos clínicos con kombucha (enriquecimiento de Bifidobacterium, Akkermansia y productoras de butirato).

En los estudios clínicos revisados, este efecto prebiótico de los polifenoles de la kombucha se traduce en: un aumento de las bacterias comensales que producen ácidos grasos de cadena corta, una reducción de los géneros asociados a la obesidad y un enriquecimiento de Ellagibacter isourolithinifaciens, una especie implicada en el metabolismo de los polifenoles dietéticos (Ecklu-Mensah et al., 2024).

A nivel mecanístico, estos componentes se asocian a:

  • La reducción del estrés oxidativo
  • La modulación de las vías inflamatorias
  • La interacción prebiótica con la microbiota intestinal vía polifenoles y ácidos orgánicos
  • La producción de metabolitos bioactivos, como los ácidos grasos de cadena corta

Conclusión

La kombucha muestra evidencia clínica de modular la microbiota intestinal, con resultados particularmente notables en personas con exceso de peso o alteración metabólica. Es una fuente significativa de polifenoles con función prebiótica documentada: compuestos que alimentan selectivamente a las bacterias intestinales beneficiosas, contribuyendo a la producción de ácidos grasos de cadena corta y a la reducción de los géneros asociados a la obesidad. Los ácidos orgánicos de la fermentación se suman a este perfil bioactivo, con un impacto en la salud metabólica e inflamatoria. Funciona como una alternativa directa para reemplazar las bebidas ultraprocesadas, como las gaseosas y los zumos envasados, dentro de una dieta basada en comida de verdad.

Existe una amplia literatura científica y advertencias de organismos internacionales que vinculan el consumo de bebidas azucaradas con la obesidad, la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular.

Referencias

Estudios científicos

Andrade et al., 2025.Kombucha: An Old Tradition into a New Concept of a Beneficial, Health-Promoting Beverage. Foods. 2025;14(9):1547. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión reciente y exhaustiva que sintetiza la historia, la microbiología del SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras), la composición química y los efectos potenciales de la kombucha. Los autores hacen una distinción importante para el paciente: la kombucha no es, técnicamente, un probiótico, contiene microorganismos potencialmente beneficiosos, pero no cumple los criterios formales de una cepa identificada y una dosis probada. La revisión también señala la variabilidad entre lotes caseros, los riesgos de contaminación cuando la preparación no está controlada y los raros reportes de acidosis metabólica con un consumo excesivo, reforzando la necesidad de buenas prácticas de fermentación.

Diez-Ozaeta & Juaristi Astiazaran, 2022.Recent advances in Kombucha tea: Microbial consortium, chemical parameters, health implications and biocellulose production. International Journal of Food Microbiology. 2022;377:109783. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión de la microbiología del SCOBY, los parámetros químicos de la kombucha (pH, ácidos orgánicos, polifenoles, etanol residual) y las posibles implicaciones para la salud. Los autores documentan actividad antioxidante, antimicrobiana y antiinflamatoria observada en estudios in vitro y en animales, y describen lo que realmente aporta el proceso de fermentación: ácido acético, ácido glucónico, polifenoles derivados del té y pequeñas cantidades de etanol, una composición que justifica el cuidado con el pH y el tiempo de fermentación.

Jakubczyk et al., 2020.Chemical Profile and Antioxidant Activity of the Kombucha Beverage Derived from White, Green, Black and Red Tea. Antioxidants (Basel). 2020;9(5):447. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un estudio experimental que compara kombucha hecha con té blanco, verde, negro y rojo. El tipo de té influyó en el pH, el azúcar residual, el contenido de ácido acético, el alcohol y el potencial antioxidante. Los tés verde y rojo se destacaron como fuentes de antioxidantes, especialmente polifenoles y flavonoides, en puntos específicos de la fermentación. El hallazgo refuerza que el beneficio bioactivo de la kombucha depende tanto de la materia prima como del tiempo de fermentación.

Onsun et al., 2025.Kombucha Tea: A Functional Beverage and All its Aspects. Current Nutrition Reports. 2025;14:69. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión de la kombucha como bebida funcional, que describe su definición, fermentación, componentes bioactivos y efectos en la salud. El artículo destaca que la fermentación transforma el azúcar en etanol y ácido acético, generando un sabor ácido y un perfil bioactivo con ácidos orgánicos, antioxidantes y microorganismos vivos. Los autores discuten los beneficios para la salud digestiva, la función inmune y la actividad antioxidante.

Ecklu-Mensah et al., 2024.Modulating the human gut microbiome and health markers through kombucha consumption: a controlled clinical study. Scientific Reports. 2024;14(1):31647. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un ensayo clínico controlado de ocho semanas con 24 adultos sanos, con cuatro semanas de intervención con kombucha. El consumo provocó cambios medibles en la composición de la microbiota intestinal, sin cambios significativos en los marcadores inflamatorios séricos. Los autores enmarcan la kombucha como un factor de apoyo para la microbiota dentro de una dieta saludable.

Costa et al., 2025.Regular Consumption of Black Tea Kombucha Modulates the Gut Microbiota in Individuals with and without Obesity. The Journal of Nutrition. 2025;155(5):1331-1349. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un ensayo clínico de ocho semanas con 46 participantes, la mitad con peso normal y la mitad con obesidad, que evalúa el consumo regular de kombucha de té negro. La kombucha aumentó las bacterias productoras de butirato (como Subdoligranulum) y redujo Ruminococcus y Dorea, géneros asociados a la obesidad, con un efecto más pronunciado en el grupo con obesidad. La bebida se caracterizó químicamente con 145 compuestos fenólicos, predominantemente flavonoides. Esto sugiere que el efecto de la kombucha sobre la microbiota es más relevante cuando el terreno parte de una mayor alteración.

Liao et al., 2024.Nature of back slopping kombucha fermentation process: insights from the microbial succession, metabolites composition changes and their correlations. Frontiers in Microbiology. 2024;15:1433127. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un estudio experimental que siguió 12 días de fermentación de kombucha, caracterizando la dinámica microbiana y el perfil de metabolitos. La acidificación progresiva (descenso del pH por la producción de ácido acético y glucónico) es el principal mecanismo de seguridad: inhibe los contaminantes y los patógenos. El estudio también identificó aminas biógenas que aumentan a lo largo de la fermentación, especialmente en fermentaciones muy largas, un argumento práctico para no prolongar en exceso el tiempo de fermentación y para refrigerar una vez que el sabor esté bien.

Fraiz et al., 2024.Green Tea Kombucha Impacts Inflammation and Salivary Microbiota in Individuals with Excess Body Weight: A Randomized Controlled Trial. Nutrients. 2024;16(18):3186. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un ensayo controlado aleatorizado de diez semanas con 59 adultos con sobrepeso, que compara una dieta hipocalórica sola con una dieta hipocalórica con 200 mL/día de kombucha de té verde. La pérdida de peso no difirió entre los grupos, pero el grupo de kombucha mostró un aumento atenuado de la IL-6 (un marcador de inflamación sistémica de bajo grado), una reducción del producto de acumulación de lípidos (LAP, un marcador de adiposidad visceral) y una mayor diversidad de la microbiota salival. El estudio posiciona la kombucha como un coadyuvante antiinflamatorio y modulador de la microbiota oral.

Isakov et al., 2023.Evaluation of the Efficacy of Kombucha-Based Drink Enriched with Inulin and Vitamins for the Management of Constipation-Predominant Irritable Bowel Syndrome in Females: A Randomized Pilot Study. Current Developments in Nutrition. 2023;7(12):102037. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un ensayo piloto aleatorizado con 40 mujeres con síndrome del intestino irritable con predominio de estreñimiento (SII-E). El grupo que tomó 220 mL/día de kombucha pasteurizada enriquecida con inulina y vitaminas del complejo B durante diez días mostró un aumento de la frecuencia de las deposiciones (de 0,60 a 0,85 veces/día), una mejora de la consistencia de las heces en la escala de Bristol y una menor sensación de evacuación incompleta. Como la kombucha estaba pasteurizada y enriquecida con inulina, parte del efecto es atribuible al prebiótico y a los ácidos orgánicos de la bebida. El estudio posiciona las kombuchas enriquecidas como vehículos palatables y bien tolerados para la nutrición funcional en el SII-E.

Hutkins et al., 2025.Classifying compounds as prebiotics - scientific perspectives and recommendations. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2025;22:54-70. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una recomendación de expertos de la ISAPP que establece criterios actualizados para clasificar un compuesto como prebiótico: un sustrato con una identidad definida, utilizado selectivamente por la microbiota del huésped, que confiere un beneficio para la salud probado en un estudio clínico. El documento incluye los polifenoles entre los compuestos con potencial prebiótico, explicando que los flavonoides glicosilados y las moléculas poliméricas llegan intactos al colon y son metabolizados por enzimas bacterianas (glucuronidasas, sulfatasas), liberando metabolitos bioactivos. Este marco sustenta la comprensión de cómo los polifenoles de la kombucha pueden modular la microbiota intestinal.

Contenido informativo. Las recomendaciones y los protocolos de salud requieren evaluación individual por profesionales cualificados.