Pan de masa madre en rebanadas sobre una tabla de madera en una composición editorial limpia.

Alimentos fermentados

Pan de masa madre: evidencia clínica, composición y paso a paso

Pan fermentado por bacterias del ácido láctico y levaduras silvestres, con fermentación lenta (12 a 48 horas), con evidencia clínica sobre la microbiota, la glucosa, la inflamación y la biodisponibilidad de minerales.

Publicado en Mayo 2026

El pan de masa madre se hace mediante la acción simbiótica de bacterias del ácido láctico y levaduras silvestres presentes en el fermento natural (masa madre), a lo largo de fermentaciones largas, de 12 a 48 horas.

Durante este tiempo, los ácidos orgánicos, los péptidos bioactivos y los metabolitos microbianos transforman la harina y le dan al pan características que lo distinguen del pan industrial.

Puntos principales:

  • Reduce el pico glucémico después de la comida, especialmente cuando se hace con harinas integrales.
  • Aumenta la biodisponibilidad de los minerales (hierro, calcio, magnesio y zinc) al degradar los fitatos.
  • Estimula la producción de ácidos grasos de cadena corta en el colon, importantes para la salud de la microbiota.
  • En adultos con síndrome metabólico, el consumo regular reduce los marcadores inflamatorios y la presión arterial diastólica.

Como la digestibilidad individual varía, empieza con porciones pequeñas y observa tu tolerancia.

Cómo elegir la harina

Elegir la harina es una de las decisiones más importantes para el resultado final. Para la fermentación natural, lo que más importa no es solo si la harina es tipo 00, 0, 1, 2 o integral, sino la combinación de fuerza, proteína, absorción de agua, molienda y tasa de extracción.

Qué es el valor W de una harina

W es la medida alveográfica de la fuerza de la harina, es decir, la energía necesaria para expandir y reventar una burbuja de masa en el alveógrafo de Chopin. En la práctica, estima la capacidad de la harina de formar una red de gluten que retenga el gas durante la fermentación.

También puede aparecer como fuerza de la harina, fuerza alveográfica o energía de deformación, generalmente expresada en 10^-4 J. Cuanto mayor sea la W, en general:

  • mayor es la capacidad de absorción de agua;
  • mayor es la tolerancia a las fermentaciones largas;
  • mayor es la retención de gas;
  • mayor es el potencial de una miga abierta y aireada;
  • mayor es la necesidad de tiempo, hidratación y manejo adecuados.
W aproximadaProteína típicaUso más adecuadoNota práctica
90-1608-10,5%pasteles, galletas, masa quebradaharina débil, poca tolerancia a la fermentación larga
160-22010-11,5%panes rápidos y masas simplesfunciona mejor con hidratación moderada y fermentación corta
220-28011,5-12,5%pan casero, pizza rápida, focaccia simpleun buen rango para empezar
280-34012-14%masa madre, focaccia, pizza de fermentación largael mejor equilibrio para la fermentación natural y la alta hidratación
340-400+13,5-15%panettone, alta hidratación, fermentación muy largarequiere técnica; puede volverse demasiado elástica si se hidrata mal

La W suele ser más útil que fijarse solo en la etiqueta “00”. Una harina 00 puede ser débil o fuerte; el número 00 indica principalmente el grado de molienda, no la fuerza.

Tipo 00, 0, 1, 2 e integral

En la clasificación italiana, el tipo indica cuánto del grano permanece en la harina. Cuanto mayor sea el número, mayor es la extracción, más cenizas, minerales y partículas de salvado. Esto aumenta el sabor y el valor nutricional, pero también puede hacer que la masa quede más pesada si la red de gluten no está bien desarrollada.

TipoGrado de moliendaPerfil nutricionalUso práctico
00la más refinada y claramenos fibra y mineralesmasas ligeras; solo ideal para fermentación larga si tiene una W alta
0refinada, pero menos que la 00un poco más de minerales y saboruna base excelente para masa madre, pizza y focaccia cuando la W es 280-340
1semiintegralmás aroma, enzimas y mineralesgenial en mezclas del 10-30% para enriquecer el pan y la focaccia
2mayor extracciónmás fibra, cenizas y saborbuena para el pan artesanal, pero necesita más agua y técnica
integralintegralmás fibra, minerales, enzimas y fitatosla mejor para iniciar una masa madre; en el pan, suele funcionar mejor mezclada

En un estudio de 2024, la harina integral y la tipo 2 molida a la piedra absorbieron más agua que la tipo 0. La harina integral tenía más cenizas y ácido fítico, mientras que la tipo 0 tuvo un mejor rendimiento reológico. El punto práctico importa: las harinas más integrales aportan más sabor y micronutrientes, pero requieren más hidratación, pliegues y cuidado para no perder volumen.

La mejor harina según el objetivo

ObjetivoHarina sugeridaProteínaWCómo usarla
Iniciar una masa madrecenteno integral o trigo integralvariableno es el factor principalprioriza los minerales, las enzimas y la microbiota natural
Mantener una masa madretrigo integral, centeno o una mezcla con harina blanca fuerte11-14%220-340ajusta según el aroma, la velocidad y la acidez
Masa madre clásica70-90% tipo 0 o 1 fuerte + 10-30% integral/centeno12-14%280-340el mejor equilibrio entre estructura, sabor y nutrientes
Alta hidratacióntipo 0 fuerte o 00 fuerte + 10-20% tipo 1/integral13-14,5%320-380requiere autólisis, pliegues y una fermentación bien controlada
Focaccia simpletipo 0 o 00 de fuerza media11,5-12,5%240-30070-80% de hidratación
Focaccia profesionaltipo 0 fuerte o 00 fuerte12,5-14%300-35075-85% de hidratación, con fermentación larga
Focaccia más aromática80-90% tipo 0 fuerte + 10-20% tipo 112,5-14%300-340más sabor, minerales y complejidad

Para un pan de masa madre de buena calidad, una fórmula muy fiable es: 80% de harina blanca fuerte tipo 0 o tipo 1 + 20% de harina integral o de centeno integral. Para una focaccia más ligera y aireada, usa tipo 0 o 00 fuerte, con una proteína en torno al 13% y una W entre 300 y 350.

Cuanto más integral sea la harina, más agua tiende a necesitar. Así que si cambias la harina blanca por integral, aumenta el agua de forma gradual y observa la masa: debe quedar elástica, hidratada y extensible, no líquida y sin estructura.

Materiales y cómo crear la masa madre

Materiales para crear la masa madre: frasco de vidrio, báscula, cuchara, harina integral y agua
Materiales: un frasco de vidrio limpio, una báscula, una cuchara, harina de trigo integral o de centeno integral, y agua filtrada o mineral.
Mezcla inicial de harina y agua para iniciar la masa madre
Día 1: mezcla 30 g de harina y 30 g de agua hasta formar una pasta homogénea. Cubre sin sellar y deja reposar 24 horas.
Descartar la mitad de la masa madre y alimentarla con harina y agua en la misma proporción
Días 2 a 7: descarta la mitad de la masa madre y aliméntala con 30 g de harina + 30 g de agua, cada 24 horas.

No selles el frasco herméticamente: la tapa solo debe apoyarse encima o enroscarse ligeramente, ya que se producirán gases.

Las mejores harinas para iniciar la fermentación

La harina determina la velocidad y la calidad de la fermentación. Cuantos más nutrientes y microorganismos naturales tenga la harina, más rápido y estable se desarrolla la masa madre.

  • Centeno integral: la mejor opción para iniciar la masa madre. Es la harina más rica en minerales, enzimas y bacterias del ácido láctico y levaduras silvestres naturalmente presentes. Fermenta con fuerza incluso en climas fríos.
  • Trigo integral: la segunda mejor opción para empezar. También tiene mucha fibra, minerales y microorganismos silvestres, con una fermentación algo más lenta que el centeno.
  • Espelta integral, kamut o trigo sarraceno integral: alternativas interesantes, con buen contenido de minerales y un sabor distintivo. Funcionan bien para iniciar y mantener la masa madre.
  • Harina de trigo blanca (tipo 1 o tipo 00): puede usarse una vez que la masa madre ya está establecida (del día 5 al 7), para refinar el sabor y la textura. No se recomienda para empezar, ya que tiene menos nutrientes y microorganismos.

Prefiere harinas orgánicas, recién molidas. Las harinas blancas refinadas industrialmente y blanqueadas pierden gran parte de los nutrientes esenciales para la fermentación.

Día 1: mezcla inicial

Mezcla:

  • 30 g de harina de trigo integral o de centeno integral
  • 30 g de agua filtrada a temperatura ambiente

Revuelve hasta formar una pasta homogénea. Limpia las paredes del frasco, cúbrelo sin sellarlo por completo y déjalo en un lugar limpio, lejos del sol directo, durante 24 horas. Temperatura ideal: 24 a 28 °C.

Días 2 a 4: descartar y alimentar

Cada 24 horas, repite el proceso:

  • Descarta la mitad de la mezcla
  • Añade 30 g de harina
  • Añade 30 g de agua
  • Mezcla y deja reposar otras 24 horas

El día 2 puede haber pocas burbujas. El día 3 empieza a aparecer un aroma ácido o afrutado, pero el cultivo no siempre crece de forma estable. A partir del día 4, el cultivo empieza a seleccionar bacterias del ácido láctico y levaduras de forma más eficaz.

Días 5 a 7: alimentación 1:1:1

A partir del día 5, cambia a una alimentación 1:1:1 más precisa:

  • 30 g de masa madre
  • 30 g de agua
  • 30 g de harina

Marca el nivel de la mezcla en el frasco con una goma o un rotulador y observa cuánto tarda en crecer. Repite el día 6 y el día 7. Si aún está débil, sigue alimentándola unos días más.

Señales, punto máximo y conservación de la masa madre

Masa madre en fermentación activa con burbujas por todo el frasco
Señales de fermentación activa: burbujas por toda la mezcla, aumento de volumen, un olor ácido agradable y una textura más ligera.
Masa madre en su punto máximo de fermentación, lista para usar, duplicada en volumen y llena de burbujas
Masa madre en su punto máximo: duplicada en volumen en 4 a 6 horas, llena de burbujas, con un aroma ácido agradable. Este es el momento de hacer el pan.
Frasco con masa madre conservada en la nevera para uso semanal
Conservación en la nevera: para uso semanal, alimenta la masa madre una vez a la semana. Retira la mitad para hacer pan (o descártala) y repón con harina y agua.

A medida que la masa madre madura, observa:

  • Burbujas: pequeñas burbujas visibles por toda la mezcla
  • Aumento de volumen: la mezcla crece tras cada alimentación
  • Un olor ácido agradable: un aroma ligeramente ácido, afrutado o parecido al yogur
  • Una textura más ligera: una masa más aireada, elástica y viva

Está lista cuando:

  • Duplica su volumen en 4 a 6 horas tras alimentarla
  • Tiene burbujas visibles por toda la mezcla
  • Tiene un aroma ácido, ligeramente afrutado o parecido al yogur
  • Se vuelve aireada y elástica

No está lista cuando:

  • No crece
  • Tiene un olor pútrido
  • Tiene manchas rosas, naranjas, negras o verdes
  • Se forma moho en la superficie
  • Se mantiene excesivamente líquida y sin burbujas durante varios días

En estos casos, descártala y empieza de nuevo.

Cómo mantener viva la masa madre

Una vez creada, la masa madre puede durar toda la vida. Solo necesita seguir siendo alimentada periódicamente.

Para usar cada día:

  • Mantenla a temperatura ambiente
  • Aliméntala una vez al día, siempre en la misma proporción (1:1:1)

Para usar 1 o 2 veces a la semana:

  • Mantenla en la nevera
  • Aliméntala una vez a la semana, retirando la mitad de la masa madre (para hacer pan o descartar) y reponiendo con harina y agua en proporción 1:1
  • Antes de hacer pan, sácala de la nevera, aliméntala y espera a que alcance su punto máximo de crecimiento (4 a 6 horas)

Cómo usar la masa madre para hacer pan

Amasado de la masa: incorporar la masa madre activa a la harina y el agua
Amasado de la masa: incorpora la masa madre activa a la harina y el agua, y luego añade la sal.
Masa fermentando en un bol cubierto con un paño, duplicada de tamaño
Fermentación principal: deja reposar la masa hasta que duplique su tamaño, con pliegues cada 30 a 45 minutos durante las primeras 2 horas.
Fermentación larga en frío en la nevera: masa en un banneton cubierto con plástico
Fermentación larga en frío: tras formar el pan, refrigéralo de 8 a 16 horas. La fermentación en frío desarrolla un sabor más complejo.
Primera etapa de horneado: pan en una olla tapada a 240 a 250 grados con vapor
Primera etapa de horneado: 240 a 250 °C durante 20 minutos, con vapor o en una olla tapada para desarrollar la corteza.
Segunda etapa de horneado: pan dorado a 210 a 220 grados
Segunda etapa de horneado: baja a 210 a 220 °C y hornea hasta que esté dorado y el pan suene hueco al golpear la base.

Receta base

Ingredientes

  • 400 g de harina blanca fuerte tipo 0, tipo 1 o 00 fuerte
  • 100 g de harina de trigo integral o de centeno integral
  • 350 g de agua
  • 100 g de masa madre activa
  • 10 g de sal

Esta mezcla ofrece el mejor equilibrio entre estructura y nutrición: la harina fuerte sostiene la subida, mientras que el integral o el centeno aumentan los minerales, las enzimas, el aroma y la complejidad fermentativa.

Amasado de la masa

  1. Mezcla la harina y el agua. Deja reposar 30 a 60 minutos (autólisis).

  2. Añade la masa madre activa, mezcla bien y añade la sal.

Fermentación y formado

  1. Deja que fermente en bloque de 4 a 6 horas, plegando cada 30 a 45 minutos durante las primeras 2 horas.

  2. Forma el pan y déjalo fermentar otra 1 a 2 horas a temperatura ambiente, o de 8 a 16 horas en la nevera (fermentación en frío, que desarrolla más sabor).

Horneado

  1. Hornea en un horno muy caliente, idealmente de 240 a 250 °C al inicio, con vapor o una olla tapada durante 20 minutos.

  2. Baja a 210 a 220 °C hasta que esté dorado y el pan suene hueco al golpear la base.

La regla práctica más importante

No uses la masa madre “cuando sea”. Úsala solo cuando esté activa, en su punto máximo de crecimiento. Este es el momento de mejor actividad de las levaduras y las bacterias del ácido láctico, que favorece una fermentación adecuada, el desarrollo de la acidez, el aroma, la estructura y la subida de la masa.

La higiene es esencial. Los utensilios y las manos deben estar limpios. Señales como el moho de color, un olor desagradable muy intenso o cambios extraños de color indican que la masa madre o la masa deben descartarse.

Quién puede comerlo y quién debe tener cautela o evitarlo

Quién puede comerlo

  • Adultos sanos que quieren reemplazar el pan industrial por una opción fermentada casera.
  • Personas que buscan reducir el impacto glucémico de sus comidas.
  • Cualquiera con sensibilidad leve al trigo o síndrome del intestino irritable suele tolerar mejor el pan de masa madre de fermentación larga que el pan comercial, por su menor contenido residual de FODMAP.
  • Los adultos mayores y las personas con baja absorción de minerales pueden beneficiarse de la mayor biodisponibilidad de hierro, calcio, magnesio y zinc.

Quién debe tener cautela o evitarlo

  • Enfermedad celíaca confirmada: el pan de masa madre de trigo NO es seguro. La fermentación reduce parte del gluten, pero no lo suficiente para evitar el daño en pacientes celíacos.
  • Alergia al trigo: evita las variedades hechas con trigo. Existen versiones con harinas naturalmente sin gluten (arroz, trigo sarraceno, maíz).
  • Diabetes no controlada: monitorea la respuesta glucémica individual y ajusta las porciones con orientación profesional.
  • Enfermedad intestinal activa grave: introduce porciones pequeñas y observa tu tolerancia.

Evidencia clínica y modulación metabólica

Un metanálisis de 2022 reunió 18 ensayos clínicos aleatorizados y mostró que el pan de masa madre reduce la glucosa después de la comida en comparación con el pan industrial o una solución de glucosa:

  • A los 60 minutos: una reducción media de 0,29 mmol/L (unos 5,2 mg/dL).
  • A los 120 minutos: una reducción media de 0,21 mmol/L (unos 3,8 mg/dL).
  • El efecto es más pronunciado cuando el pan se hace con harina integral.

Los investigadores (2024) siguieron a 31 adultos con síndrome metabólico que consumieron pan de masa madre durante dos meses. Independientemente del tiempo de fermentación (corta, 2 horas, o larga, 48 horas), se observó lo siguiente:

  • Una reducción de la sICAM, un marcador de inflamación ligado a la aterosclerosis.
  • Un descenso de la presión arterial diastólica.
  • Una reducción del PAI-1 (riesgo trombótico) con la fermentación corta.

La revisión sistemática de los investigadores (2023), con 25 ensayos clínicos, concluyó que el pan de masa madre reduce los síntomas digestivos en personas con síndrome del intestino irritable cuando se hace con bajo contenido de FODMAP, y mejora la biodisponibilidad de minerales en todas las poblaciones estudiadas.

La evidencia más reciente también ayuda a afinar la elección de la harina. Los investigadores (2021), al revisar 1.230 artículos, muestran que los efectos de la masa madre dependen del ecosistema microbiano, la harina, el tiempo, la temperatura y la hidratación. Los investigadores (2024) observaron que las harinas de mayor extracción absorben más agua y aportan más minerales y fitatos, mientras que la fermentación natural puede mejorar el volumen, la textura y la aceptación sensorial en las harinas menos refinadas, como la tipo 2 molida a la piedra.

Compuestos bioactivos y mecanismos potenciales

La fermentación larga transforma la harina en una matriz biológicamente activa.

Lo que aumenta:

  • Los aminoácidos de cadena ramificada (leucina e isoleucina), que aumentan 17 veces y 10 veces en la masa madre de centeno.
  • Los pequeños péptidos con actividad antihipertensiva y antioxidante.
  • Los metabolitos microbianos de los ácidos fenólicos (dihidroferúlico, dihidrocafeico).
  • Los ácidos orgánicos (láctico y acético) que bajan el pH y modifican la digestibilidad del almidón.
  • El almidón resistente, que escapa a la digestión y llega al colon.

Mecanismos:

  • Los ácidos orgánicos ralentizan el vaciado gástrico y reducen la velocidad de absorción de la glucosa.
  • Los péptidos bioactivos liberados durante la fermentación inhiben la enzima convertidora de angiotensina (ECA), con un potencial efecto antihipertensivo.
  • La degradación de los fitatos por las enzimas activadas durante la fermentación libera el hierro, el calcio, el magnesio y el zinc que estaban quelados, aumentando su absorción intestinal.
  • El almidón resistente, los péptidos y los aminoácidos libres que llegan al colon sirven de sustrato para que la microbiota produzca ácidos grasos de cadena corta (acético, propiónico y butírico) y GABA.

Conclusión

El pan de masa madre representa una versión biológicamente más rica del pan tradicional. Con harinas integrales y una fermentación larga, contribuye a una curva glucémica más estable, una mejor absorción de minerales y una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta en el colon.

La mayor diferencia se aprecia frente al pan industrial, con aditivos, conservantes y una fermentación muy rápida. Reemplazar esos productos por pan de masa madre casero, o pan de una panadería artesanal de confianza, es una elección simple para hacer la rutina más nutritiva y funcional. Como cualquier alimento fermentado, se aprovecha mejor dentro de un patrón dietético de comida de verdad, proteína adecuada, sueño y movimiento.

Referencias

Estudios científicos

Rolim et al., 2022.Consumption of sourdough bread and changes in the glycemic control and satiety: A systematic review. Critical Reviews in Food Science and Nutrition. 2022. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión sistemática con un metanálisis de 18 ensayos clínicos aleatorizados que evalúan el efecto del pan de masa madre sobre la glucosa y la saciedad. El consumo redujo significativamente el pico glucémico a los 60 minutos (diferencia media de -0,29 mmol/L) y a los 120 minutos (-0,21 mmol/L) en comparación con el pan industrial o una solución de glucosa. El efecto fue mayor cuando el pan se hizo con harina integral. En estudios seleccionados, también hubo un descenso de la grelina, el GLP-1 y el GIP, hormonas ligadas al apetito y a la secreción de insulina.

Ribet et al., 2023.Nutritional benefits of sourdoughs: A systematic review. Advances in Nutrition. 2023;14(1):22-29. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión sistemática de 25 ensayos clínicos sobre los efectos en la salud del pan de masa madre, abarcando la glucosa, la saciedad, los síntomas gastrointestinales y los marcadores cardiovasculares. En pacientes con síndrome del intestino irritable, las masas madre con bajo contenido de FODMAP o gluten reducido aliviaron los síntomas digestivos. En todos los estudios, la fermentación natural aumentó la biodisponibilidad de los minerales (hierro, calcio, magnesio y zinc) al degradar los fitatos de la harina, un efecto particularmente relevante en el pan integral y de centeno.

Pérez-Vega et al., 2024.Sourdough Bread with Different Fermentation Times: A Randomized Clinical Trial in Subjects with Metabolic Syndrome. Nutrients. 2024;16(15):2380. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con 31 adultos con síndrome metabólico que consumieron pan de masa madre (fermentación larga, de 48 horas, o corta, de 2 horas) durante dos meses. Independientemente del tiempo de fermentación, todos los participantes mostraron un descenso significativo de la sICAM, un marcador de inflamación ligado a la aterosclerosis, y una reducción de la presión arterial diastólica. La fermentación corta también redujo el PAI-1, un marcador de riesgo trombótico. La microbiota intestinal se mantuvo estable, sugiriendo un efecto metabólico que va más allá de la composición bacteriana.

Da Ros et al., 2021.Feeding with Sustainably Sourdough Bread Has the Potential to Promote the Healthy Microbiota Metabolism at the Colon Level. Microbiology Spectrum. 2021;9(3):e00494-21. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un estudio que comparó el efecto del pan de masa madre frente al pan fermentado solo con levadura de panadería (Saccharomyces cerevisiae) en un simulador validado del tracto gastrointestinal humano (Twin M-SHIME), inoculado con microbiota de donantes que seguían una dieta mediterránea. La masa madre aumentó la producción de ácidos grasos de cadena corta (acético, propiónico y butírico) y de aminoácidos libres (Asp, Thr, Glu, GABA, Orn) en el colon. El pan de masa madre tuvo más almidón resistente (1,79% frente a 1,08%) y más péptidos y aminoácidos que el pan convencional, lo que explica gran parte de este efecto metabólico en el colon.

Koistinen et al., 2018.Metabolic profiling of sourdough fermented wheat and rye bread. Scientific Reports. 2018;8:5684. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un estudio de metabolómica que comparó pan de trigo y de centeno fermentado con masa madre frente a la fermentación tradicional con levadura de panadería. La fermentación natural aumentó el contenido de leucina 17 veces y de isoleucina 10 veces (aminoácidos de cadena ramificada asociados a la señalización metabólica) y generó 70 pequeños péptidos con potencial actividad antihipertensiva y antioxidante. También aparecieron metabolitos microbianos de los ácidos fenólicos (dihidroferúlico, dihidrocafeico). El efecto fue más intenso en la masa madre de centeno y ayuda a explicar el llamado 'factor centeno', una menor respuesta de insulina después de la comida.

Arora et al., 2021.Thirty years of knowledge on sourdough fermentation: A systematic review. Trends in Food Science & Technology. 2021;108:71-83. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión sistemática de 1.230 artículos sobre la fermentación natural, abarcando la microbiología, la selección de cultivos, la digestibilidad de las proteínas, el índice glucémico, la degradación de los fitatos, el aroma, la textura y la vida útil. La revisión refuerza que la masa madre no es solo una fuente de levadura: es un ecosistema de bacterias del ácido láctico y levaduras, con efectos tecnológicos y nutricionales dependientes de la harina, el tiempo, la temperatura, la hidratación y la microbiota.

Cardinali et al., 2024.Development of sourdough bread from roll-milled and stone-ground soft wheat flours milled to different extraction rates. European Food Research and Technology. 2024;250:581-591. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Un estudio experimental con harinas de trigo blando italianas integral, tipo 0 y tipo 2 molidas a la piedra. La harina integral tenía más cenizas y ácido fítico, además de una mayor absorción de agua; la tipo 0 tuvo un mejor rendimiento reológico; y la fermentación natural mejoró el volumen específico, la textura y la aceptación sensorial en el pan hecho con harina tipo 2 molida a la piedra. El estudio muestra que la elección de la harina debe considerar la tasa de extracción, la molienda, la fuerza, la absorción de agua y el proceso de fermentación.

Islam & Islam, 2024.Sourdough Bread Quality: Facts and Factors. Foods. 2024;13(13):2132. · Acessar fonte

Hallazgos principales

Una revisión de los factores que determinan la calidad del pan de masa madre, incluidos la composición de la harina, las proteínas, la fibra, los minerales, el ácido fítico, los ácidos orgánicos, los compuestos volátiles, la blandura, la vida útil y la respuesta glucémica. La revisión describe cómo la fermentación natural puede mejorar la digestibilidad de las proteínas, la disponibilidad de minerales, el perfil aromático, la textura y la vida útil, especialmente en las harinas integrales o de mayor extracción.

Contenido informativo. Las recomendaciones y los protocolos de salud requieren evaluación individual por profesionales cualificados.